El corazón detrás de Covenant Chess — en palabras del propio creador.
“Gustad, y ved que es bueno Jehová.”— Salmos 34:8
Al principio, yo solo quería hacer un juego de mesa que fuera más divertido para mi hijo. El ajedrez normal es muy ingenioso, pero para los niños puede sentirse muy abstracto. O sea, ¿por qué una torre se pasea como un carro por la autopista? ¿Por qué la Reina es tan poderosa, mientras que el Rey se ve medio torpe? Las reglas son impresionantes, pero no son intuitivas.
Entonces pensé—¿y si existiera un juego que de verdad se pudiera ver y sentir? Con soldados, héroes, trabajo en equipo y hasta sacrificio. Algo que, con solo jugarlo, le permitiera a un niño darse cuenta de algo de manera natural: no puedes ganarlo todo tú solo. Luego, mientras jugaba con mi hijo y lo veía crecer, empecé a notar algo en la vida de todos los días—en la paciencia, en el fracaso, en las decisiones, en la espera. Había una presencia callada y real que siempre parecía estar ahí, aun en los momentos más comunes.
Yo no estaba tratando de hacer un “juego religioso”. Simplemente se fue dando. Algunas cosas se volvieron tan claras que era difícil ignorarlas. Esta fe no vino de reglas ni de sermones. Este Espíritu de fe fue apareciendo poco a poco—a través de la lógica detrás de las reglas, de los relatos y la historia detrás de las ideas, y hasta de la manera en que el mundo mismo está armado. Y antes de darme cuenta, ya estaba frente a mí. Como lo dice la Biblia:
“Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables.”— Romanos 1:20
A través de los ojos de un niño, de esos suaves empujoncitos de la conciencia y de todos esos momentos de instinto y de elección, la presencia de Dios no se siente lejana para nada. Se siente clara, real y difícil de ignorar. Mientras este juego tomaba forma poco a poco, me sorprendió ver cuántas reglas, personajes y momentos coincidían tan de cerca con las palabras de la Biblia: la fuerza viene de estar conectados; los que están dispuestos a hacerles lugar a otros muchas veces terminan levantándolos; y lo que de verdad importa no es qué tan hermosa sea tu victoria, sino quién eliges ser en el momento que más importa.
Por eso verás bastantes versículos de la Biblia en este juego. No para sermonear a nadie, sino porque de verdad le hablan al corazón—igual que lo hace la vida real. Espero que disfrutes jugando. Y también espero que, poco a poco, llegues a ver la bondad de Dios a través del juego.
Lo que Jesús trajo no fue un frío conjunto de reglas, sino un lugar que puedes llamar hogar—un amor que te conoce, te acepta y está dispuesto a caminar contigo. No necesitas entenderlo todo ahora mismo. Solo debes saber esto:
Jesús te ama. No de una manera abstracta, sino de una manera real y personal—amándote tal como eres.
Que Dios te bendiga. ✝
“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”— 2 Corintios 5:17
— D.S.Z. · 2026.2